Cortito sobre lo distópico
A mí me encantan las historias distópicas, es un gusto que aún intento entender. Una parte de mí se siente fascinada por las cosas que imaginaban, por la creatividad y cómo la gente podía ser tan pesimista. Creo que es hasta un poco deprimente que es mucho más fácil pensar en cómo toda herramienta podría convertirse en un arma; más específicamente, en cómo el Estado convertía todo en un arma contra la población. Curiosamente estas historias no hablan sobre un futuro, sino sobre el tiempo en el que fueron escritas, algo que -considero- ayuda a conectar con las historias. Quizá el escenario te diga "futurista", pero el accionar, el propósito y las personas, al menos a mí, me hacen pensar "eso es ahora". Vaya, que aunque hayan sido escritas en el pasado, con una estética futurista, lo que verdaderamente representan es el presente.
Lo anterior se puede demostrar platicando sobre las tecnologías utilizadas para controlar a la población, así como por los proyectos psicológicos (como en Fahrenheit 451) o la manipulación química y emocional (como en Un Mundo Feliz). Quizá te preguntes en cómo eso demuestra lo que propongo, pues porque probablemente al leerlo has de pensar: "eso ya existe" o "se parece mucho a...", y quizá lo pienses tan fácil y tan normal que debería darnos miedo. Nos han condicionado tanto, apaciguado, que ni siquiera podemos cuestionar o enojarnos por vivir en un mundo que 'ya es distópico'.
En la actualidad nos venden las distopías, ahora son un producto y algo "mainstream". Hablar de futuros tristes, deprimentes, "high-tech, low life" es la norma. También nos han mostrado historias "esperanzadoras" o con héroes que resuelven todo y mueven a las masas, al mismo tiempo que en la vida real se critica e incluso se asesina a quien siquiera lo intenta. Series como Black Mirror o Fallout, alojadas en servicios privativos y monopólicos como Netflix o Amazon Prime; una total incongruencia.
Nos vendieron las distopías en series como Black Mirror, como un producto más, como historias y cosas sobre las que podemos platicar "asustadxs" y ponernos a pensar: "¿cómo es que dejaron que pasara eso?", mientras hacen exactamente eso. Nos vendieron juegos como Cyberpunk 2077, estéticamente hermosos, incluso con una serie (que me gusta) bien hecha, pero que no nos deja pensar en el trasfondo. Sí, pasan cosas malas al protagonista, ¿y qué más? ¿Qué discusiones arrancaron? ¿A quién le cambió tanto la forma de pensar? No es obligatorio que todo lo que consumamos nos cambie la vida, pero cuando trata sobre un tema tan deprimente y lo hace ver tan bonito que todo mundo ignora el por qué se llama "cyberpunk"...
Ya no hay que pensar en qué tan mal estará el futuro, sino cómo el presente está empeorando y ya lo estamos viviendo.
Extra: llegamos hasta un punto donde tengo que colocar la imagen que está justo debajo porque no podemos confiar en lo que leemos.